David G. Panadero

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David G. Panadero fundó Prótesis en 2002 obteniendo una buena acogida que año tras año se confirma. Tenía 28 años cuando la creó aunque las personas que conocieron primero la revista, seguramente se hicieron a la idea de que era un empresario cuarentón bien situado, y no un joven periodista buscavidas. Entonces no existían las redes sociales y nadie podía hacerte un “whois”, de manera que Panadero fue recibiendo invitaciones generosas, como la de la Semana Negra de Gijón, y se introdujo en círculos editoriales y culturales con sus camisetas sin mangas y su aire pasota.

«¿Tú eres el de Prótesis? Esperábamos algo más serio». Tuvo que escuchar en más de una ocasión preguntas de esa guisa, con un punto de sorpresa. «Yo también esperaba algo más serio», se decía a sí mismo Panadero, sin dejar pasar la bandeja de canapés. Otros simplemente le decían que pensaban que por sus textos aparentaba 20 años más, que se lo imaginaban en la Transición corriendo delante de los grises… Tenía gracia. En ese momento, Panadero tenía que explicar a escritores y lectores veteranos lo que es un juego literario, una recreación…

La revista fue con todo un éxito, teniendo en cuenta las intenciones modestas que la inspiraron, y agotó rápido la tirada de 1000 ejemplares. Buenos tiempos. Desde entonces Panadero ha continuado su carrera profesional, literaria y personal dentro del género negro.

Nacido en Madrid en 1974, es periodista y escritor. En las más diversas manifestaciones de la cultura popular y el ocio encuentra su especialidad. Ha ejercido la crítica de cine y literatura en varios medios: Gigamesh, Stalker, Bibliópolis: Crítica en la Red, Pasadizo…

Debutó en las letras con Dark City. Mientras la ciudad duerme (Midons, 2000). Junto con Miguel A. Parra ha escrito los ensayos Ed Wood. Platillos volantes y jerseys de angora (T&B, 2005) y Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza (Diábolo ediciones, 2016).

Su aportación más personal a la literatura cinematográfica es Terror en píldoras. Las películas episódicas de Terror (Kelton & Prótesis, 2010), ensayo que emparenta la tradición de la narración oral con los clásicos de la literatura fantástica y el cine de serie B.

Su gran debilidad sigue siendo la novela negra. Ha participado en las jornadas Mayo Negro, de la Universidad de Alicante, y ha formado parte junto con Alejandro M. Gallo, del Comité de Honor del Congreso Internacional de Ficción Criminal que organiza la Universidad de León.

Además, ha dirigido la colección de novelas “Calle Negra” para La Factoría de Ideas y tambien Off Versátil.

También ha sido profesor de Técnicas de expresión narrativa y Lengua y Literatura (nivel Bachillerato) en CEV (Madrid), escuela superior de comunicación, imagen y sonido, siendo además redactor de su Departamento de Comunicación.

Desde 2002, edita y dirige Prótesis. Es su proyecto más personal -y visceral-, y con él ha contribuido al resurgimiento de la novela negra española.

Ha debutado como novelista con Los viejos papeles (Cuadernos del Laberinto, 2017) y es autor de Doble Sesión: Sin Contraseñas y El último vagón (Vernacci, 2018), dos historias de cuando no había miedo a salir de noche.

Para la editorial Drakul, ha dirigido la antología de “terror urbano” La ciudad vestida de negro, en la que colaboran autores de la talla de Lorenzo Silva, Andreu Martín, Juan Madrid, Carlos Pérez Merinero… hasta completar una plantilla de 20 autores que dan su visión de la ciudad.