Inframundo. Bernardo Esquinca

La búsqueda desesperada de un libro con grandes poderes

inframundoesquinca.jpg

Volvemos a encontrarnos con Eugenio Casasola, el reportero mexicano de nota roja, que parece pasar por una época más tranquila, tras los dramáticos sucesos relatados en Carne de ataúd. Pero esta tranquilidad vuela por los aires tras la desaparición de su amada Dafne.

un libro que se perdió en la Noche Triste y que supuestamente puede predecir el futuro

Con este traumático acontecimiento se disparan múltiples fenómenos. Entre ellos se encuentra la búsqueda desesperada de un libro con grandes poderes, el diario de Blas Botello, el astrólogo de Cortés; un libro que se perdió en la Noche Triste y que supuestamente puede predecir el futuro, y por el que se estará dispuesto a matar. Para que no falte nadie, en esta  búsqueda tendrán un papel primordial los miembros del Consejo de Periodistas de Nota Roja Muertos, al que Casasola tendrá que unirse para poder salvar a su amada de un inquietante destino.

En el transcurso de la novela nos encontraremos con libros que adivinan el futuro, portales que permiten dar saltos temporales, la presencia de muertos que intentan ayudar a los vivos, y de paso contar fragmentos fundamentales de la convulsa historia de la ciudad de México.

Un elemento fundamental en esta historia lo componen las librerías de viejo, lugares llenos de misterio y de arcanos, y en una de ellas, llamada Inframundo, que es algo más que una librería, se situará un portal que da paso a otras realidades.

Con todos estos ingredientes el autor nos lanza en un viaje singular, que mezclará el thriller de aventuras con el género fantástico, en una combinación poderosa y delicada a la vez, pues narrará tanto episodios terribles, como nos ofrecerá momentos llenos de sensibilidad y emoción.

Pese a la originalidad del planteamiento fantástico, no podemos dejar de oír rememoranzas de grandes clásicos del fantástico como Lovecraft, en pasajes como el siguiente, en el que se describen los poderes del libro buscado…

«Al pasar las hojas sintió que se hundía en un pozo de lodo y sangre, en un agujero primigenio donde numerosos seres eran paridos y devorados al mismo tiempo en un ciclo interminable. Sabía que era imposible, que su mente lo estaba traicionando. Devolvió el libro al anaquel. Jamás volvió a tocarlo.»

Pero el autor tiene una voz propia en ese afrontamiento de lo fantástico, en el que se transmite ironía y una cierta retranca, como por ejemplo, cuando se describe el origen de la capacidad de conectar con los muertos de Casasola:

«tu don, o maldición, según se vea, de comunicarte con los muertos proviene del hecho de que yo me acosté con un espíritu a través del cuerpo de una viva.»

Un elemento muy importante en esta narración es el recorrido que se hace de la historia de la ciudad de México, desde la época de la conquista hasta nuestros días, una urbe llena de vitalidad pero siempre sometida a terribles convulsiones, tanto sociales como físicas, y de la que se afirma:

«A esta ciudad le pesan sus muertos, y no es metáfora.»

Un elemento que recorre toda la narración está constituido por los ambivalentes sentimientos que el autor pone en los diversos protagonistas frente a la creación literaria y el afán bibliómano, y que van desde el planteamiento de una cierta futilidad de la literatura, al relato lleno de emoción del febril anelo que embarga a los buscadores de libros, que parecen conseguir más placer en la búsqueda en sí misma que en los tesoros encontrados.

Con todos estos elementos el autor nos regala con una magnífica novela, en la línea de otros grandes autores como el irlandés John Connolly o el italiano Maurizio De Giovanni, que han sabido combinar magistralmente el noir con el fantástico, con propuestas llenas de originalidad y fuerza narrativa, y Bernardo Esquinca.

No se les queda a la zaga, pues es capaz de crear relatos que apasionan, emocionan y estremecen en muy variados planos.

Punto de vista, 2019

Compra en Estudio en Escarlata

José María Sánchez Pardo

Estudio en escarlata logo