La Dalia Negra (2006)

Conviven detectives, boxeadores, proxenetas, veteranos de guerra, aspirantes a actrices de cine y enriquecidos arribistas

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El Hollywood de posguerra fue la época de mayor esplendor de la industria del cine norteamericana. También fue un momento convulso, cambiante, con una ciudad, Los Ángeles, que vivía una gran transformación, no solo fisonómica, también de valores. La pirámide trófica del capitalismo comenzaba a segregar de manera más evidente los distintos estratos sociales que convivían mezclados en las calles. La Dalia Negra (The Black Dahlia, 2006), como obra seminal del cine negro de aroma clásico, nos cuenta esto mismo, dibujando un fresco de la ciudad de Los Angeles donde conviven detectives, boxeadores, proxenetas, veteranos de guerra, aspirantes a actrices de cine y enriquecidos arribistas, y donde hay un crimen de resolución laberíntica que no podrá dilucidarse si el héroe de la historia no escala, a modo iniciático, todos los peldaños de esa pirámide que puede que acabe devorándolo.

el material de partida lo aporta el escritor James Ellroy con su novela homónina

El brutal y real crimen de una joven aspirante a actriz, llamada por la policía La Dalia Negra, es el motor de una historia donde se cuenta mucho más. El material de partida lo aporta el escritor James Ellroy con su novela homónina, y Brian De Palma se encarga de plasmar en imágenes su complicada narración que, vista en forma de díptico, se emparenta con el filme L.A. Confidential (1997). Con esta comparte, no solo ser la adaptación de otra novela de Ellroy, también aporta una mirada a la época muy similar, aunque la personalidad autoral de De Palma gana por la mano a la sobrevalorada obra de Curtis Hanson.

Bajo la batuta de Brian De Palma, los actores Joss Hartnett y Aaron Eckhart interpretan a dos detectives que trabajan codo con codo en los bajos fondos de Los Angeles, pero también son dos de los vértices de un triángulo amoroso que completa Scarlett Johansson. Asignados a la resolución del crimen de La Dalia Negra, sus investigaciones se mezclarán con un turbio pasado que afectará a sus vidas decisivamente. Aparece en liza una femme fatale: Hillary Swank interpreta a una joven y caprichosa millonaria que lanzará la investigación a la alta sociedad angelina. Por último, el cadáver exquisito lo aporta Mia Kirshner en el papel de Elisabeth Short, La Dalia Negra, una aspirante a actriz cuyo escaso éxito la deriva al cine pornográfico, y termina siendo la víctima propiciatoria de un psicópata sexual que podría haberse inspirado en la película El hombre que ríe (1928) para realizar tan bestiales y pictóricas mutilaciones.

La Dalia Negra es una película con un resultado notable, habida cuenta de la buena calidad del material de partida. No obstante, en sus dos horas de metraje, el guión no evita querer seguir a pies juntillas las pautas del enrevesado argumento de la novela, creando aburridos bucles que, por fortuna, Brian De Palma resuelve con su eficaz sentido de la estética, echando mano de clichés que ya ha utilizado en otras ocasiones. Un ejemplo de esto es el asesinato “a lo giallo” del personaje de Aaron Eackhart y su resolución al final de la película. La excelente ambientación, las interpretaciones y la capacidad de De Palma para engatusarnos con sus fórmulas metacinematográficas ponen en pie un filme de narración en extremo multifacética, necesitada de un tratamiento más profundo. No obstante, el resultado es una película considerada y digna dentro de las listas de cine noir contemporáneo.

El crimen sigue sin resolución. Por lo salvaje y metódico de las torturas y mutilaciones a las que fue sometida Elisabeth Short, lo que podemos aseverar es que su asesino era un sádico que encontró, en esta joven fracasada, un objeto donde volcar toda su psicopatía y sus aberrantes pulsiones masoquistas.

Alfredo Paniagua

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crimenes-celebres

Tit. Orig: The Black Dahlia. Estados Unidos, 2006. Director: Brian De Palma. Guión: Josh Friedman (Novela: James Ellroy). Música: Mark Isham. Fotografía: Vilmos Zsigmond. Intérpretes: Josh Hartnett,  Scarlett Johansson, Aaron Eckhart, Hilary Swank

El crimen no necesita de mayor justificación. Simplemente nos fascina e hipnotiza, nos atrapa, nos obliga a seguir mirando…

El equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de las mejores películas célebres y sangrientas.

Este ensayo colectivo es obra del equipo para el monográfico Crímenes Célebres, editado por Reino de Cordelia en 2018