Chopper (2000)

Pasó apenas trece meses en libertad desde los 20 a los 38 años

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Chopper es la ópera prima del realizador australiano Andrew Dominik, conocido por otros grandes trabajos como El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007) o Mátalos suevemente (2012), todos ellos relacionados con el crimen en menor o mayor medida. Dominik desarrolla el film a través del personaje de Mark “Chopper” Read, delincuente que pasó apenas trece meses en libertad desde los 20 a los 38 años y que es muy conocido en Australia ya que escribió varios best seller en los que narra sus historias dentro y fuera de la cárcel. El director se basa en algunas de las historias que se cuentan en los libros más una parte de investigación personal que deja en muchas ocasiones en mal lugar a Mark Read.

deja fluir al personaje interpretado magistralmente por Eric Bana

La película no trata en ningún momento de justificar o comprender el personaje de Chopper, sino que deja fluir al personaje interpretado magistralmente por Eric Bana. Vemos un personaje que derrocha carisma pese a estar completamente desequilibrado, muchas veces actúa sin motivo aparente de forma impulsiva. De hecho el film contiene algunas escenas realmente brutales como por ejemplo cuando acuchilla múltiples veces la cara de un compañero de prisión o cómo le da una terrible paliza a su novia. El realizador recalca estos accesos de locura de diversas formas, por ejemplo: se usa continuamente una fotografía saturadísima (hija sin duda alguna de los “dosmiles”) o la aceleración y el uso de la cámara lenta en varios momentos del film. Además contrasta mucho la imagen estereotipada que tenemos el público general de Australia como un país soleado, amplio, lleno de playas en el que se puede respirar la libertad; Dominik nos presenta una realidad completamente opuesta: celdas de aislamiento, caravanas, cuchitriles, prostíbulos, bares de mala muerte…

Tal vez puede que el film sí nos hable de la sociedad australiana y un origen casi genético de su vocación por el crimen. Aunque desde el punto de vista personal apenas vemos una denuncia de esto sino como una simple representación de una parte de la realidad social australiana y porqué no, casi un elogio de ésta. Es casi inevitable reírse en el momento en el que Chopper se ríe desde su celda al haber conseguido lo que otros gafapastas y letrados no han conseguido, que su libro sea el más vendido.

Si podemos destacar algún precedente del film sin duda Taxi Driver es el más evidente no solo en lo que se refiere a representación cruda de un mundo sino a la elaboración del protagonista (incluso podemos encontrar varios homenajes a Taxi Driver y Toro Salvaje en la cinta). Además de ser la película que le permitió a su director dar el paso a Hollywood, la importancia de Chopper es vital tanto en la filmografía negra australiana (Wolf Creek, Snowtown…) como en otros directores internacionales como por ejemplo Nicolas Winding Refn y su film Bronson (2008) que puede servir casi como remake a la inglesa de Chopper.

Antes de finalizar queremos profundizar en la importancia de Chopper en el panorama cinematográfico australiano posterior. Si bien no influye en temática o género, sí que podemos observar cierta influencia en cuanto a los motivos que subyacen en la propia realidad socio cultural australiana: lo criminal, lo crudo, la idea de estar atrapado y condenado en el continente y en cualquier situación, el miedo al exterior y a lo desconocido, metáfora de lo que en definitiva es Australia.

Duvid Mdd

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Tit. Orig: Chopper. Australia, 2000. Director: Andrew Dominik. Guión: Andrew Dominik. Música: Mick Harvey. Fotografía: Kevin Hayward. Intérpretes: Eric Bana, Simon Lyndon, David Field, Dan Wyllie

El crimen no necesita de mayor justificación. Simplemente nos fascina e hipnotiza, nos atrapa, nos obliga a seguir mirando…

El equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de las mejores películas célebres y sangrientas.

Este ensayo colectivo es obra del equipo para el monográfico Crímenes Célebres, editado por Reino de Cordelia en 2018