Segunda vida de Nick Mason. Steve Hamilton

Las pruebas que le incriminaron han resultado ser falsas

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Tras cinco años de reclusión, Nick Mason abandona una penitenciaría federal en Illinois. Es una situación un poco extraña, porque sorpresivamente se considera que las pruebas que le incriminaron han resultado ser falsas.

la persecución a la que se ve sometido por el inspector Sandoval, quien le enchironó

Pero la realidad es que Mason no vuelve a la libertad; tan solo disfruta de una cierta libertad de movimientos mientras es reclamado por un poderoso delincuente, que ha comprado su libertad, y al que está unido indefectiblemente.

Mientras es oscuro personaje se cobra su deuda, Mason disfruta de una vida regalada, pues vive en una magnífica casa, dispone de estupendos coches y tiene mucho dinero y tiempo para gastarlo.

Pero esta vida regalada tiene varios puntos oscuros. Uno de ellos es el de los encargos que tiene que realizar para aquel que le liberó, y que cada vez son más comprometidos. Otro es intentar solucionar la relación con su ex esposa y su hija, relación que quedó truncada por su ingreso en prisión. Y su otro gran problema es la persecución a la que se ve sometido por el inspector Sandoval, que fue quien le enchironó anteriormente.., y que no parece nada de acuerdo con el nuevo status quo creado.

La digestión de una circunstancias tan singulares, lleva al protagonista a verse involucrado en algunas situaciones que se salen un tanto del guion previsto… porque está claro que la naturaleza humana va más allá de los planes más minuciosos.

La narración nos muestra también como es el reparto del poder real en una ciudad tan compleja y con tanta historia delictiva como es Chicago. Veremos como es el control de buena parte de la realidad socioeconómica por parte de bandas gansteriles, y de cómo estas dirimen sus problemas, por supuesto lejos del control de las autoridades policiales. De estas autoridades también se hace un sombrío fresco, pues su eficacia queda muy mermada por las disputas entre las diversas agencias de seguridad, y además se ven lastradas por una corrupción galopante.

La narración está plagada de grandes secundarios, pero entre todos ellos, brilla la presencia de Darius Cole, un capo mafioso que desde la cárcel dirige todos sus asuntos, y parece tener un poder ilimitado; un personaje que nos recuerda a famosos reyes del crimen, incluso del mundo del comic y de los superhéroes.

Con todos estos mimbres el autor nos regala una apasionante narración criminal, en el mejor rastro de las grandes novelas y relatos del pulp gansteril; eso sí, en nuestros tiempos, pero que nos muestra que las cosas no han cambiado tanto desde la época de Capone y sus chicos, aunque ahora los asesinatos son algo más privados. Queda claro que la extorsión y el crimen organizado parecen seguir campando a sus anchas en la gran urbe de los Grandes lagos. Una novela negra muy entretenida.

RBA, 2018

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