El misterio de Von Bülow (1990)

Constante ambigüedad que se torna sobre los hechos

misteriovonbulow.jpg

Dentro de lo concerniente al crimen real, donde es raro que al menos públicamente se roce las cotas más altas de clase social, conviene rescatar la curiosa coyuntura que se dio con una pareja de multimillonarios, los von Bülow. Sunny von Bülow falleció en 2008 tras pasar veintiocho años en estado vegetativo; el origen de ello, una supuesta inyección de insulina provocada por su marido, el elegante y distinguido Claus von Bülow. Empresario de origen danés y al que le correspondería una suculenta fortuna en el testamento de la mujer, Claus sería acusado judicialmente por sus hijastros, fruto de la relación de Sunny años antes con el príncipe Alfred de Auersperg, originando un juicio que alcanzaría cotas de popularidad sin precedentes en Estados Unidos; Claus sería inicialmente condenado, aunque la sombra del accidente fortuito siempre estuviese acechando en las pruebas. El acusado contrató a un profesor de Harvard, Alan Dershowitz, para luchar por su apelación, que con la ayuda de sus estudiantes consiguió dinamitar muchas de las pruebas que condenaron inicialmente a Claus dictaminando el jurado, finalmente, que Sunny von Bülow fallecería a causa de una mezcla accidental de drogas, alcohol y medicamentos, algo agravado por el delicado estado de salud de la mujer.

un estoico Jeremy Irons adornado con finas líneas de mordacidad ante su acusación

Tan mediático fue el caso, originario de los primeros años de la década de los 80, que pronto alcanzaría una adaptación literaria escrita por el propio Dershowitz llamada Reversal Of Fortune, principal material para el que se basa la película El misterio Von Bülow de Barbet Schroeder. Con un estelar reparto encabezado por Jeremy Irons y Glenn Close como la pareja de millonarios, el director adopta diversos puntos de vista para narrar la historia, incluido la ingenuamente perturbadora y singular visión de los hechos por parte de la mujer en estado vegetal, cronista, en voz en off, de los hechos desde el inicio. Una funcional adaptación de los hechos, aún no esclarecidos de manera abierta a día de hoy, con la que el film se centra bajo una concatenación de las diversas posturas sin apostar por rotundidad por ninguna de ellas, provocando que el talante de los personajes ante los mismos sea lo que lleve la película. A este respecto, destaca la traslación de Claus, un estoico Jeremy Irons adornado desde el guión con algunas finas líneas de mordacidad ante su acusación; Ron Silver, quien interpreta una hiperbólica visión del abogado Alan Dershowtiz, muy agradable de ver en esa especie de glorificación de su profesión bajo un talante egoísta y ampliamente interesado.

Barbet Schroeder sabe aguantar el tono de su película a pesar de adolecer en ciertos momentos de algún que otro cliché de convencionalismo (la narración a modo de flashbacks, los quizá excesivos hincapiés en la investigación de las pruebas acusatorias…) pero la narración se aguanta por la constante ambigüedad que se torna sobre los hechos, una postura fijada desde el guión en el que se da pie a que sea el espectador quien juzgue ante todo lo que ve en pantalla. Sobre ello es importante la postura, bailando entre la ironía y una inocente manipulación, que se expone, potenciada gracias a las texturas mordaces del diálogo, en especial entre la relación de Claus y Dershowitz. Tan acertada como absorbente es también la estructuración narrativa de la trama, vehículo esencial en su postura neutral de los hechos para/con el espectador, en esta curiosa aportación al cine de traslación jurídica (casi un género en sí mismo) aquí con una particularidad que centra prácticamente la película, y que podría ser moralmente discutida; Claus von Bülow, categorizado por la sociedad como una bestia humana, alguien con digno derecho a una defensa, incuestionable postura en el ámbito burocrático; visión que la propia película, en una declaración final, hace chocar con lo moralmente reprobable de su posible culpabilidad. Ligándose a las dudas perennes sobre la verdad de los hechos, El misterio von Bülow centra su discurso basándose en ello, pero no obviando el misterio aún vigente sobre lo que ocurriría realmente.

Dani Rodríguez

* * * * * * *

crimenes-celebres

Tit. Orig: Reversal of Fortune. Estados Unidos, 1990. Director: Barbet Schroeder. Guión: Nicholas Kazan. Música: Mark Isham. Fotografía: Luciano Tovoli. Intérpretes: Jeremy Irons, Glenn Close, Ron Silver, Annabella Sciorra

El crimen no necesita de mayor justificación. Simplemente nos fascina e hipnotiza, nos atrapa, nos obliga a seguir mirando…

El equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de las mejores películas célebres y sangrientas.

Este ensayo colectivo es obra del equipo para el monográfico Crímenes Célebres, editado por Reino de Cordelia en 2018