Evropa. TBC y Martín

El sueño europeo

cubierta europa.jpg

Jeta viene huyendo de unos problemillas en Serbia, una cosa un poquito delicada que involucra a los de la seguridad del estado, pero ya está en Europa. Su suerte va a cambiar porque le está esperando su tio Milé, que lleva años haciendo negocios en la Europa unida de los ríos de leche y miel del capitalismo de rostro humano. Jeta tiene ganas de comerse el mundo y de quitarse ese pelo de la dehesa que trae de la ya ex-Yugoslavia de inicios del siglo XXI, que aún sigue matándose a sí misma entre los bombardeos de la OTAN. Que para entrar en Europa haya tenido que traficar con mujeres, que el colega que su tío manda a su encuentro se llame Ladrillo y lleve el coche forrado de heroína son sólo detallitos, todo va a salir cojonudamente. Claro que sí.

Evropa 2.jpgTBC, pseudónimo de Tomaz Lavric (Eslovenia, 1964), nos trae a la Europa de 2003, con su Euro recién estrenado y sus promesas de ser unos Estados Unidos Europeos, a un joven amoral marcado por las guerras de los Balcanes y a todo un elenco de esa gente que vive en nuestras puertas traseras proveyéndonos de nuestros vicios favoritos, demostrándonos de paso que la globalización y apertura de fronteras valen también para los negocios en B y que los inmigrantes, por mucho que queramos ignorarlo, viven entre nosotros trayéndose sus países no sólo en los recuerdos. Así las antiguas querellas territoriales y explotaciones de clase se pueden diluir en nuevos entornos pero también enquistarse y potenciarse y, en cualquier caso, siempre son difíciles de erradicar. Este fenómeno acaba muchas veces por constituir ghettos que siguen sus propias dinámicas heredadas aparte de la sociedad en la que se integran, ghettos de los que se lucra la parte criminal que todo movimiento migratorio trae consigo por mucho cuidado que se ponga en purgarlo.

no usa la violencia por gusto, posee un firme sentido de la lealtad y de la camaradería

Dicho lo cual, TBC no usa las noventa y seis páginas que forman el díptico de Evropa como sesudo tratado sobre el crimen transnacional y sus lazos con la inmigración sino que crea un thriller en el que Jeta, a pesar de su carácter explosivo, busca la redención en un lugar que considera más civilizado. Jeta no deja de ser un inmigrante con los mismos deseos que millones de personas, sí es una persona violenta y con un carácter salvaje pero aun así brilla como un faro de cualidades entre las personas con las que se mueve, mostrando una sensibilidad soterrada que el autor dosifica sabiamente a lo largo de la historia. En su vestimenta y comentarios sobre cine se puede ver la influencia que éste arte ha tenido en él y las inquietudes que implícitamente bullen en su interior, no usa la violencia por gusto, posee un firme sentido de la lealtad y de la camaradería (que se manifiesta sobre todo con Ladrillo) y, a pesar de su machismo rampante, sus relaciones con la prostituta Sladjana son de una atención que está desterrada del comportamiento del resto de elenco, con un cariño seco (acorde con el personaje) pero sin rastro de prejuicio.

Evropa 3.jpg

Ladrillo, por otro lado, es la imagen especular, más madura y desengañada, de Jeta. Ha perdido la inocencia que aún salpica en determinados momentos al protagonista si bien no está envilecido ni amargado. Se sabe un segundón que ya no puede creer en redenciones ni segundas oportunidades y se comporta de acuerdo con su rol, pero disfrutando de los espacios de libertad que se le presentan dentro de sus actividades. Es, en definitiva, un funcionario gris del crimen que ejerce de mentor y, eventual, alivio cómico en la vida de Jeta.

Evropa 4.jpg

TBC lo cuenta todo a través de un dibujo de rostros caricaturescos, que concede iconicidad y expresividad a los personajes, matizado por su gran atención a los ambientes en los que se mueven, las ropas que visten y a la gestualidad corporal de los personajes. Pero su mayor logro se encuentra en los diálogos, que destilan una veracidad extraordinaria y nos descubren a un autor con un gran oído para la charla aparentemente intrascendente que, inesperadamente, puede adquirir los matices necesarios para ser amenazadora, profunda, etc. Como muestra, y resumen de toda la obra, puede servir este diálogo entre el Ladrillo y un borracho Jeta:

– ¿Jeta? ¿Qué haces ahí arriba? (…) Venga, baja, que es tarde.
– Quise huir y empezar de nuevo, pero aquí todo es igual. Es lo mismo en todas partes.
– ¿Y qué esperabas?
– Pues…¡La civilización! ¡Una Europa unida! El país de la paz y la tolerancia…
– Ay, Jeta…esa es su Europa, no la nuestra.

Los dos álbumes que forman la historia completa («La llegada» y «Circuito») los editó en el lejano 2005 la difunta rama española de la editorial Glénat y dada la calidad de los mismos y lo necesario que sigue siendo hablar de los temas que con tanta claridad se exponen en los mismos no deberían perder la oportunidad de hacerse con ellos si los encuentran en alguna tienda o salón del cómic.

Glenat, 2005

Compra online

Miguel Ángel Vega

Horno perfil anuncio