A sangre fría (1967)

Es 15 de noviembre de 1959 y la familia Clutter está a punto de ser asesinada

—Me alegra que hayas dejado de odiar a tu padre.
—No lo he hecho. Le odio. Y le quiero.

 

in_cold_blood-687427163-large

Es de noche en la granja de los Clutter. Dentro de la casa, la familia duerme. Fuera, llueve a raudales y el agua empapa el cristal del Chevrolet. Richard Eugene Hickock (Scott Wilson), al que sus amigos conocen simplemente como Dick, se prepara junto a su amigo, Perry Smith (Robert Blake), que sueña con encontrar tesoros y tocar en los casinos más importantes de las Vegas.

En el asiento de atrás hay una escopeta Stevens Modelo 67 cubierta por una manta. Es 15 de noviembre de 1959 y la familia Clutter está a punto de ser asesinada. A sangre fría, dirigida por Richard Brooks, sigue, al igual que en el archiconocido libro homónimo de Truman Capote, los pasos de Perry Smith y Dick Hickock antes y después del asesinato de la familia Clutter. Cuenta también el trabajo del agente Alvin Dewey (John Forsythe), que trata de encontrar a los asesinos, y el del periodista Jensen (Paul Stewart), que se pregunta los porqués de un crimen tan despiadado y gratuito.

un sistema judicial basado en el castigo que prefiere ajusticiar con rapidez el asesinato

Y es que lo que empieza siendo un asesinato cruel, perpetrado por dos criminales de poca monta a una buena familia americana, acaba tiñéndose de grises a medida que conocemos más a los asesinos, sobre todo a Perry Smith (con quien se rumorea que el propio Capote acabó teniendo una relación sentimental). No se busca una justificación, no se diluye la gravedad e importancia de los crímenes, solo se intenta comprender a los asesinos. Cómo dos ladrones acabaron matando a una familia entera por cuarenta dólares.

Para ello, nos acercan la vida de Perry, observándolo desde cerca, intentando diseccionarlo mientras Brooks permite, en contadas ocasiones, echar un vistazo a lo que sucede dentro de su cabeza: sus sueños, aspiraciones, recuerdos y temores. Durante la película, Perry muestra una miríada de emociones, y muy pocas de ellas parecen negativas. Es ingenuo, soñador, tímido, amable. Por eso, cuando aparece en pantalla el acto tan atroz que ha cometido, la sensación es la de estar presenciando una tragedia y surge la pregunta de cómo puede haber llegado Perry hasta ese punto. Ayuda bastante a ello la interpretación de Robert Blake (que en abril de 2002 fue arrestado por el asesinato de su esposa, Bonnie Lee Bakley, aunque finalmente fue absuelto), aunque el alma del personaje se encuentra en el corazón de la propia obra, en la investigación de Capote y en su relación con el verdadero Perry, que logró plasmar con éxito en su libro y que, a su vez, Brooks consigue trasladar a la película.

A sangre fría es una mirada llena de empatía, un intento desesperado de comprender no solo el crimen, sino a las personas que lo cometieron y sufrieron y, de paso, analizar un sistema judicial basado en el castigo que prefiere ajusticiar con rapidez el asesinato, enterrarlo antes que tratar de encontrar los elementos que puedan llegar a evitar otros actos similares, atreviéndose a mirar al asesino cara a cara e incluso atreviéndose a escucharlo.

Roberto Carrasco

 

* * * * * * *

crimenes celebresTit. Orig: In Cold Blood. Año: 1967. País: Estados Unidos. Director: Richard Brooks. Guión: Richard Brooks (Novela: Truman Capote). Música: Quincy Jones. Fotografía: Conrad Hall. Reparto: Robert Blake, Scott Wilson, John Forsythe, Paul Stewart

El crimen no necesita justificación. Nos fascina, hipnotiza, atrapa y obliga a seguir mirando…El equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de las mejores películas célebres y sangrientas.

Este ensayo colectivo ha sido realizado por el equipo para el monográfico Crímenes Célebres, editado por Reino de Cordelia en 2018