Persecución. Roberto Malo

       

corría el minuto 42,
cuando tropezó con un perro ciego
y cayó al suelo
cayó, además, en un gran charco
pero se incorporó rápidamente
y siguió corriendo por la calle
corría porque le perseguía
el minuto 43,
y todavía le llevaba
unos cuantos segundos
de ventaja
sin embargo,
al doblar la esquina,
el minuto 43 atrapó y mató
al minuto 42
el minuto 43 sonrió;
había sido fácil
pero su sonrisa se borró de pronto,
cuando vio a su espalda el minuto 44
desesperadamente,
echó a correr